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30/11/09

Guía para la vida. Capítulo V

Despegarse una uña no es divertido. Aunque pueda parecerlo. Y si lo sé es porque el sábado pasé cerca de una hora con una angustia terrible, un dolor insoportable, y un reguero de sangre saliendo de mi dedo meñique derecho.

La forma de despegar la uña fue bastante sencilla: pasando la bayeta por la encimera. Sí, así fue. En uno de mis ataques de limpieza compulsiva decidí sacar brillo a la encimera, y en eso estaba cuando, sin saber ni cómo ni por qué, mi dedo meñique se lanzó de cabeza contra la esquinita derecha de la base de la thermomix. ¡Ay! ¡mi thermomix! con lo que yo la quiero, y decide pagarme así.

Menos mal que Miq estaba en casa, porque nada como un “claro que te duele, ¿acaso no sabes que eso de despegar uñas lo usaban a modo de tortura?” para que una se sienta mejor. Ni ea, ea; ni cura sana, ni nada similar… y allí estaba yo, sin querer llorar (aunque los lagrimones de dolor caían por mi cara) y deseando terminar de recorrer los 10 metros de pasillo que me separaban de la habitación para dejarme caer en la cama y evitar el desmayo que veía se avecinaba.

Para no asustar al personal, aclararé que, afortunadamente, no se despegó del todo, y ni tan siquiera fue la uña entera. Así que ahora tengo un cuarto de uña (aprox) amoratado por la sangre; y aunque de vez en cuando me da un dolorcillo, sólo me acuerdo del “accidente” cuando escribo sobre teclado – como ahora – o cuando como mandarinas, la fruta actual de temporada, y que me pirra, para más inri. Ains, ¡qué cruz!

Salud,
Nür

25/11/09

Progresos

Aunque mi idea nunca fue la de ser la típica madre que sólo habla de su hijo como si en la vida no existiera nada más… empiezo a darme cuenta que quizá la típica madre sea típica, precisamente, porque es lo que a una le nace de dentro cuando tiene a un bombonet como Xavi Beruk en casa.

Este vídeo es del tercer día en casa… La segunda vez (la primera no tenía el móvil preparado para grabar) que Xavi se dio media vuelta sobre sí mismo.

Me hace muchísima gracia ver este mini vídeo porque le cuesta un mundo, al pobre, y ahora tendríais que verlo, que ni se lo piensa, y ¡pim, pam! media vuelta pacá, media vuelta pallá. Afortunadamente, y de momento, todo queda en medias vueltas, así que sigue siendo de corto recorrido. En el momento de la vuelta entera…¡se acabó la tranquilidad de dejarlo en el centro de la cama e ir corriendo a hacer un pis, o lo que se tercie!

Salud,
Nür

PD: Pau, creo que no evité el corta/pega en la foto del post anterior. Después de recorrer toda la red (enterita, ¿eh?) llegué a la conclusión de que no se puede hacer nada al respecto; puedo quitar el menú del botón derecho del ratón – que poderse se puede, pero parece harto complicado – sin embargo hay mil maneras más de quedarse con una foto; como bien decían en una web que leí sobre el tema “si no quieres que alguien te copie algo, no lo publiques”. En fin. Si he publicado la foto es porque ¡no podía dejar a tantos ciber-titos en ascuas!

24/11/09

Cuando una vida viene…

El lunes 2 de noviembre, el viaje hacia Addis se nos hizo interminable. Por los nervios, por la emoción, por el cansancio, y por el retraso de los vuelos, que hicieron que llegáramos más de dos horas después de lo previsto.
Entre unas cosas y otras, nos acostábamos a las 4, para levantarnos a las 8 y bajar a desayunar. Si alguien cree que esa noche dormimos, está muy, pero que muy equivocado.

No lo sabíamos, pero los representantes de la ECAI en Etiopía han establecido una nueva norma por la que un día se pasa la mañana con los niños en la casa cuna, y al día siguiente se les recoge. La noticia nos cayó como una bomba, pero viendo lo bien que estaban los niños allí, y sobre todo, viendo la reacción de los más mayorcitos, todos acabamos convencidos de que, sin duda, era lo mejor.

Así, el martes 3 estuvimos toda la mañana con Xavi Beruk en brazos. Las emociones sentidas en esos momentos son indescriptibles, y sólo alguien que lo haya vivido puede hacerse una idea de lo que pasaba entonces por nuestras cabezas y por nuestros corazones.

La tarde pasó volando, la noche también, pues estábamos rendidos, y la mañana siguiente amanecimos más felices que en la vida. Por fin, ¡por fin! Xavi Beruk estaría con nosotros para siempre.

Los días en Etiopía con él han sido increíbles. La felicidad estuvo presente en todo momento salvo el día en que recibí un correo de mi padre con las últimas noticias: El miércoles 4 de noviembre, a las 10 de la mañana, hora etíope, recogíamos a Xavi Beruk; el miércoles 4 de noviembre, sobre las 10, hora peninsular, mi abuelo fallecía.

Sin duda la llegada de Xavi a nuestras vidas ha amortiguado mucho el golpe, no sólo a nosotros, sino también a mi madre, para quien la llegada del primer nieto – de las primeras fotos vía mail unos días después del acontecimiento – ha hecho cicatrizar más rápido las heridas.

Gracias a los compañeros de viaje; a todos y cada uno de ellos, e incluso a Ephrem, el chófer, por estar ahí aquél día y mostrarme su apoyo.

Sé que no es lo que esperabais leer hoy, pero sentía la necesidad de contarlo; y para compensar, os dejo una foto de nuestro bombonet. Prometo no tardar mucho en volver a actualizar con temas más alegres.xavi beruk  nurcava.blogspot.com

Salud,
Nür

… otra se va

18/11/09

Por fin en casa

¡Ya estamos aquí! Desde el pasado viernes por la tarde, como ya dije, somos cinco en casa. Bueno, en realidad somos tropecientos porque hay que ver la cantidad de gente que se pasa por aquí. No me disgusta, ¿eh? Es emocionante y de agradecer, pero también muy cansado. Cuando parece que vas a tener un ratito de relax, “tururú” suena el telefonillo.
Anoche mismo, aproveché que Miq - con todo el dolor de su corazón - ha salido de viaje por trabajo, para acostarme nada más acostar a Xavi Beruk (las 20:15h), y en el primer sueñecito estaba cuando “tururú”, más gente. Pero es tan divertido recibir visitas y regalos. ¡Regalos por doquier! Para Xavi, claro, pero ¿qué más da? Me chifla abrir paquetes, y, de momento, él no puede :D

Sé que estáis ansiosos por ver una fotito, o más, pero todavía no sé si quiero poner fotos de Xavi Beruk en el blog – me niego a privatizarlo – y, además, en este ordenador no tengo más que una, pues todavía no las he sacado de la cámara, y ¡ya veremos cuándo tengo tiempo!

Y no es que Xavi Beruk nos quite tiempo, no, no, porque es un pedazo de pan, y no se queja por nada (o casi :P ), pero sí que es verdad que con un niño en casa, las horas pasan a un ritmo distinto, y cuando te quieres dar cuenta, se te ha echado el tiempo encima y no has hecho todo lo que querías hacer.

Si estáis leyendo este post por saber cositas sobre Xavi os diré que su nombre etíope le viene que ni pintado. Beruk (pronunciado “Bruk”) significa “Bendecido; Bendito; Hombre de buena Fe”, y así es, el niño es un bendito que nos está poniendo muy fácil ser padres primerizos.
Su partida de nacimiento está mal, pues según ella tiene 7 meses, y a la vista está que no los tiene. El Dr. Markus, en Etiopía, nos dijo, tras hacerle el reconocimiento médico, que tenía unos cuatro meses y medio, cosa que está más acorde con la realidad, pues aunque sí que es verdad que le faltaba una buena dosis de estimulación, y que en los días que lleva con nosotros ha hecho unos avances tremendos – ¡es tan emocionante verlo aprender a pasos agigantados! – sigue siendo un bebé muy bebé, que está para comérselo.

Sobre nuestra experiencia en Etiopía (¡fantástica!) y más cosas sobre el churumbel, escribiré más adelante; ahora voy a preparar el bibe que Xavi está a puntito de decir “¡eeeeh, que tengo hambre!”

Salud,
Nür