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18/4/16

Borrador con fecha 10/07/2015. Tú eres lo más importante de tu vida


He encontrado este borrador en el cajón de las entradas perdidas de este blog. Recuerdo perfectamente por qué lo escribí (no hace falta tener buena memoria: lo pone al final del todo), pero no recuerdo por qué no lo lancé al ciberespacio. Hoy sí lo hago. Anoto aquí que sigo creyendo firmemente en las palabras que hay a continuación y eso, afortunadamente, sólo puede significar una cosa: que estoy haciéndolo bien.

A veces no nos encontramos bien. No físicamente, digo. No nos encontramos bien emocionalmente por cualquier causa: Porque las cosas no salen como esperábamos; porque algo falla en nuestro plan de vida, si es que lo tenemos; o porque lo que creíamos ya establecido se desmorona y nos arrastra con ello sin darnos cuenta que esto ocurre porque estamos anteponiendo otras cosas a nosotros mismos. Y quien dice cosas dice personas. Cosas. Personas. Lo que sea. Los anteponemos y nos duelen cuando fallan.

Hace ya más de un año mi vida se puso patas arriba. Llevaba tiempo arrastrando cierto malestar, notando que los cimientos fallaban, y de pronto, un día, se vino abajo. No se puede decir que fuese sin avisar, desde luego, pero algo así siempre sorprende.
Fue una época dura. Muchas sesiones de psicólogo; mucha terapia; mucho ejercicio de autovaloración; muchas listas de virtudes y defectos. Sobre todo de estos últimos porque era incapaz de decir nada bueno de mí misma, hasta que llegó el día en que me di cuenta que nada de eso me hacía falta. Que iba a quedar enterrada bajo un montón de papeles llenos de listas de adjetivos negativos si no hacía algo, y fue cuando comprendí  que sólo necesitaba una cosa para salir de donde me encontraba: yo. Me hacía mucha falta. Me estaba abandonando sin darme cuenta que sin mí,  no podía ser nadie.

Afortunadamente, hoy soy una persona diferente. No todo lo diferente que me gustaría, pero estoy trabajando en ello. Ahora me quiero y valoro más que nunca, y no antepongo a nada ni a nadie a mí misma. Y cuando digo a nadie, quiero decir a nadie, hijo incluído. Y es que he descubierto que yo soy lo más valioso que tengo. Yo soy quien hace que mis días valgan la pena. Yo, y sólo yo, soy capaz de todo con mi propio apoyo. Y lo mismo soy yo para mí que tú para ti, aunque seguramente ya lo sabes: Tú, quien quiera que seas tú, eres lo más importante de tu vida.

Salud,
Nür.

Nota: esta entrada está escrita a petición de alguien a quien parece ser que le apetecían mis palabras como parte de un proyecto. Espero que sirvan, y si no, tampoco pasa nada: estas palabras no son importantes; como dice la canción: Tú eres lo más importante de tu vida.

1 comentario:

Isabel dijo...

"Y cuando digo nadie, quiero decir nadie, hijo incluído" estoy totalmente de acuerdo con estas palabras aunque estoy segura que algunos las encontraran politicamente incorrectas.