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24/6/09

Poco o nada

No tengo nada que contar, o sí, pero no me apetece hacerlo, al menos de momento. Y es que una es muy abierta y transparente, pero siempre hay cosillas que prefiere guardar bien en el fondo para sacarlas más adelante si se presenta la ocasión; o para perderlas en el olvido, todo depende.

Desde el lunes vuelvo a estar trabajando, y la verdad es que lo estoy llevando muy bien; estoy aplicando mi propósito con todas mis fuerzas y francamente, no me está costando mucho, lo cual me alegra infinitamente porque voy sin agobios, una cosa detrás de otra, y a las 15h, a casa, que mañana será otro día.

Lo que sí que estoy notando es que la semana se me está haciendo eterna, pero creo que no se debe a que pase las tardes en casa haciendo lo que me viene en gana, sino a que no puedo parar de pensar en el viernes… de desear que lleguen las 15h del viernes para estar, ¡oh, sí!, ¡de vacaciones!.

Todavía no tenemos claro qué vamos a hacer porque Miq y yo no coincidimos más que cuatro días, así que es probable que nos quedemos en casita mirándonos las caras, pero queriéndonos mucho, que es lo importante. Porque si nos vamos a la playa la estampa puede ser similar a esta – la he visto y no he podido evitar reírme un buen rato al vernos tan bien reflejados.forges_20070802

Yo, para el tiempo que tengo para mí ya tengo muchos planes organizados: reencuentros con antiguos compañeros, cenas alargadas hasta las mil, y baños de sol, mucho sol, que aquí lo tenemos garantizado.

Y vosotros, ¿qué planes tenéis?

Salud,
Nür

21/6/09

Pequeño y poderoso electrodoméstico

Que las ventajas de la thermomix son infinitas es algo que todo el mundo que la tiene sabe bien, y que los que no la tienen se creen (o no, que los hay que no tienen Fe, ¿eh, Elen?:-) de tanto oírnoslo decir a los adictos; pero si hay algo por lo que creo que es la mejor compra que he realizado en mucho tiempo no es, por ejemplo, por el granizadito de limón que nos acabamos de tomar mi santo esposo y yo para quitarnos el calor de encima; tampoco es por esas magníficas comidas con las que nos deleitamos cada día (arroz con atún; caldereta de sepia; longanizas al vino, y un largo etcétera), tampoco por esos suculentos bizcochos; ni siquiera por los postres que tanto nos gustan (pannacota, sorbete, tarta de fresa); porque, amigos, lo mejor de esta maravilla de la ciencia no es la máquina en sí, sino la caja en la que viene.
¿Qué? ¿Que de qué hablo? Pues nada más y nada menos, que de esto:

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Noya (arriba) y Tito (dentro) disfrutando de la thermomix.

Y es que la llegada de la thermomix a casa causó furor tanto a los que la pagaron como a los felinos, que pidieron a voz en grito que cerrase bien la caja por todos los lados y cortase un agujero (poco centrado y poco redondo, como se puede observar) en uno de los laterales. Y sé que lo pidieron porque los años de convivencia son muchos y nos entendemos a la perfección – para muestra, la foto.

La razón por la que escribo hoy este post es porque tras tres meses de disfrute, hoy ha sido el día en que he tirado la caja al contenedor del cartón; pues la pobre no aguantaba más, y estaba verdaderamente destrozada. Sé que Noya y Tito la van a echar en falta, pero bueno, con estos calores tampoco es que se metieran mucho ya – ahora es más divertido pasarse las horas debajo del aparato de aire acondicionado – y de aquí a que vuelva el frío, se les habrá olvidado, ¡o eso espero!.

Salud,
Nür

19/6/09

Retos y Retales

Así se llama mi nuevo blog.

Un reto a mí misma. A esa nueva YO que se ha propuesto terminar todo lo que empiece.
De momento sólo hay una entrada, pero irá creciendo a medida que vaya cumpliendo mi propósito.

¡Espero que os guste!

Salud,
Nür

18/6/09

¿Dónde están las llaves?

Ya tenía este post pensado, pues vistos los comentarios en la entrada del meme, salta a la vista que el tema suscita cierto interés; así que allá voy: Voy a contar el extraño suceso de las llaves.

Miq y yo llevábamos poquito tiempo viviendo aquí, y como fue “dicho y hecho” no teníamos absolutamente nada en casa. Y cuando digo nada, me refiero a que sólo había un sofá en el comedor; una cama de 90cm y un pequeño armario ropero en una habitación.

¿Cómo vivíamos? Pues más felices que dos perdices. Nos teníamos el uno al otro, y la cocina que venía con el piso (así de fea es, la pobre) por lo que no necesitábamos nada más.

Un día íbamos a salir de casa y Miq no encontraba sus llaves. ¡Qué raro! ¿Dónde están las llaves? Cuando la casa está prácticamente vacía es fácil encontrar las cosas, pues no hay demasiados sitios donde mirar… y las llaves no aparecían. Haciendo memoria recordamos que cuando Miq llegó a casa ese medio día, había llamado al timbre, por lo que las llaves, en ese momento, ya no estaban en su poder. La noche anterior sí había entrado con llaves, así que estaba claro que se habían perdido durante la mañana, y a saber dónde.

Total, que no pasa nada, salimos con las mías, cerramos con doble vuelta de llave, y nos vamos a pasar la tarde por ahí. Al volver a casa esa noche, abrimos la doble vuelta de la llave, entramos, voy a dejar el bolso sobre la cama (¿dónde si no?) y allí, en el centro de la cama, las llaves de Miq. Mi cara ya os la podéis imaginar; la de Miq cuando vino a ver qué pasaba, también.

En ese momento te invade una sensación muy extraña. Sabemos a ciencia cierta que las llaves, cuando nos fuimos, no estaban ahí, pues además hice la cama justo antes de irnos esa tarde para ver si estaban enredadas con las sábanas. La cama, al irnos, estaba totalmente vacía, con las sábanas bien estiraditas, lo prometo.

Esa sensación, además, se acentúa cuando piensas que quien quiera que haya tenido el detalle de devolverte las llaves ha recorrido más de medio piso para llegar a la habitación; pudiendo haberlas soltado en el recibidor, en el suelo mismo. Y se acentúa todavía más, cuando después de la mezcla entre la alegría por volver a tener las llaves, y la angustia por pensar que alguien ha entrado en tu casa sin tu permiso, te das cuenta que quien quiera que fuera tiene una copia de tu llave, pues volvió a cerrar con doble vuelta.

Tras pensarlo mucho concluimos que quizá hubiera sido mi suegra; no sabemos cómo ni por qué, pero ella tiene copia, y es posible que entrara y luego volviera a cerrar; pero le preguntamos y no sabía nada. Preguntamos a mi cuñado, y no sabía nada. A los tíos de Miq, y no sabían nada… Nadie sabía nada, así que acto seguido llamamos al cerrajero y cambiamos la cerradura.

Dándole vueltas durante mucho tiempo después, llegamos a la conclusión de que Miq, cuando entró por la noche a casa se pudo dejar las llaves puestas, como ha pasado alguna vez. Lo normal en estos casos es que algún vecino de la planta nos llame al timbre, o que las veamos nosotros al salir. Por la razón que fuera; por alguna razón que desconocemos, quien encontrara las llaves en nuestra puerta aquella noche – si es que fue así – decidió que era una magnífica idea tener una copia de nuestra llave; y también pensó, que volviendo a cerrar con doble vuelta, encontrándonos la puerta tal y como la habíamos dejado, quizá nunca daríamos más vueltas al asunto.

Francamente es algo que a mí no se me olvidará. Más que nada porque no sabes muy bien qué pensar. Tampoco desconfío de ninguno de mis vecinos… Quizá se le cayeran en la calle, al salir del portal y alguien las cogió… quizá, quizá…
Pero de eso hace mucho tiempo, y cambiamos el cerrojo ipso facto, así que fin de la historia.

La suerte que tuvo quien quiera que fuese es que entonces todavía no teníamos a Noya, porque ¡ay! ¡nuestro Noya! ¡Ríete tú del perro más fiero y agresivo de todos! Y si no me creéis le preguntáis a mi suegro y al fontanero, a quienes, sin estar nosotros en casa, Noya acorraló en la cocina y no dejó salir hasta que yo llegué a casa cerca de una hora después.

¿Alguien ve algo en este tema algo que a nosotros se nos haya podido pasar? ¿La clave del misterio?

Salud,
Nür

PD: La vuelta a la rutina un fracaso. Dos díitas más en casa, sólo dos, sólo dos, ¡que sean sólo dos!

16/6/09

¿Vuelta a la rutina?

Hoy, que hace justo un año, un mes, una semana y un día desde que empezó la cuenta atrás; que hace un año y once meses justos que empezamos a buscar a nuestro churumbel etíope; parece que los planetas se alinean, mi cadera deja de doler, o al menos eso parece; y el médico me da el alta.

Así que mañana, vuelta a la oficina sin ningún tipo de ganas – ya le había cogido el gustillo a esto de no ir a trabajar, oyes. He ido andando al ambulatorio (está cerquita) y la verdad es que me molestaba un poquillo la cadera, un leve pinchazo en cada paso, pero soportable. La médico no estaba muy segura de querer darme el alta, pero he insistido, en realidad, porque creo que podré trabajar sin problemas. De todas formas me ha dicho que mañana pruebe, y si aguanto bien, ole, y si no, que vuelva a verla y me da la baja sin pensárselo.

Francamente espero no tener que volver a cogerla, porque significará que estoy bien, y porque dentro de semana y media cojo vacaciones y quiero estar al 100% :D

Lo sé, qué fácil hubiese sido empalmar la baja con las vacaciones, ¿verdad? pero una es como es, y aunque prometo seguir fiel a mis propósitos, una cosa es no estar obsesionada con el trabajo, y otra muy distinta tomar el pelo a la empresa. De todas formas no cantemos victoria, que mañana me esperan 7 horas de oficina, ¡y ya veremos cómo se porta la niña!

Salud,
Nür

15/6/09

Yo, mi, me, ¡meme!

Elen, de Farolillos Chinos me envía un meme para agradecerme que últimamente estoy muy activa en la blogosfera… será que Elen no me conoce bien, ¡¡porque los memes no me gustan!! Pero como mi activismo se debe, en gran medida, al aburrimiento, ¿qué mejor que un meme para combatirlo? Así que, ¡gracias Elen!, allá voy.

Dónde naciste? Dónde vives? Nací en Valencia, vivo en Alicante, en un pueblito de la provincia.
¿Cuál es tu signo del zodiaco? Escorpio
¿Crees en los horóscopos? Nop
¿Cuál es mi color favorito? El tuyo no lo sé, yo, de pequeña, a esta pregunta contestaba que el rojo… supongo que sigue siéndolo.
¿Mar o Montaña? Ambas. Me encanta el mar y tengo la suerte de tenerlo muy cerca, y me chifla la montaña,que también tengo la suerte de tenerla muy cerca.
¿Te gustan los animales? No me gustan los animales, los adoro.
¿Canción favorita? Hmmm… You’ve got a friend, de Carol King
¿Dulce o salado? Dulceeeee, ¿o es que alguien cree que este pandero se hace solo?
¿Comida rápida?? Me gusta muchísimo cocinar, pero no negaré que disfruto con cierta comida rápida.
¿Cambiarías algo de tu vida?
¿Te gusta que la gente te conozca como eres? Soy totalmente transparente, así que que la gente conozca como soy, no es algo que yo decida… sale solo.
¿Qué es lo que más te gusta de internet? La blogosfera y que es un antídoto genial contra el aburrimiento… encuentras una página chula y te lleva a otra, y a otra, y a otra… hasta el infinito.
¿Chateas? Si el messenger es chatear, sí, pero cada vez menos.
¿Te han engañado alguna vez por internet? Hmmm, no lo sé, no creo.
¿Conoces en persona a gente de internet? A bastante.
¿Has ligado alguna vez por internet? Sí!! La era internáutica llegó en pleno apogeo hormonal!
¿Crees en el amor por el chat? Creo en el amor en todas sus formas, colores y orígenes.
¿Crees todo lo que te dicen en internet? Ni todo lo que dicen en internet, ni todo lo que oigo en la radio, ni todo lo que sale en la tele. ¿Cuándo fue la última vez que has llorado? El sábado.
¿Piensas que eres tolerante o intolerante? Esta pregunta no tiene sentido… además, la palabra TOLERANCIA tiene un deje que no me termina de gustar. Creo que soy buena gente, acepto ciertas cosas, y otras las detesto.
¿De qué te gusta hablar? De lo que sea, pero hablar, hablar, hablar hasta por los codos!
¿Cerveza o vino? Coca-Cola Light.
¿Qué estás leyendo ahora? Las Correcciones de Jonathan Franzen.
¿Qué te has roto? La muñeca y el tobillo izquierdos en un accidente de moto a los 16 años.
Di que te emociona y no puedes tener ni comprar con dinero. Las tormentas.
Lo mejor que te ha sucedido en la vida. Conocer a Miq.
Lo peor que te ha sucedido en la vida. Marzo de 2008.
El vaso, ¿medio vacío o medio lleno? Pues depende, pero en este año, el año del positivismo… lleno a rebosar!
¿Te han sucedido cosas extrañas? Sí, algunas. Como aquella vez que nos robaron las llaves de casa y nos las devolvieron dejándolas encima de la cama…
¿Te consideras feliz? Sí.
¿Qué te gustaría añadir de ti? Pregunta más…

1. Elige una foto y publícala…

Noya guapo

2. Explica la foto. El ordenador es nuevo y de las tres que tengo ahora mismo en la carpeta “Imágenes” es la que más me gusta y la que más me representa. Es Noya, uno de mis felinos, y me encanta esta foto con esa mirada tan llena de fuerza.
3. Nomina a cuatro amigas/os. Como siempre… a quien guste de realizar este meme y darse a conocer un poquito más.

Salud,
Nür

11/6/09

Propósitos para la vida, en general

Vengo del médico y traigo noticias buenas, aunque no estupendas. No me da el alta, pero ya no he de estar tumbada, ¡yuju! Ahora también puedo estar de pie. De la única forma que no puedo estar, porque me duele todavía horrores, es sentada. Así que puedo estar por casa y hacer cositas – como el cambio de armario, ¡que ya toca! – aunque siempre llevando cuidado de no hacer movimientos bruscos. Me ha dicho que haga pruebas a ver cuánto tiempo aguanto de pie; es decir que me vaya moviendo pero que en el momento vea que el dolor vuelve, me tumbe otra vez.
No está nada mal, ¿verdad? Yo, al menos, estoy muy contenta. Si todo sigue a este ritmo es probable que la semana que viene ya me pueda dar el alta, aunque claro, siempre y cuando controle el tema de estar sentada, porque trabajo 7 horas seguidas sentada y puede ser mortal.

Como el aburrimiento me mata, esta mañana he estado releyendo un poquito mi blog. Bueno, un poquito no, me lo he leído de cabo a rabo, y no he seguido por el space (donde empecé mis andanzas blogueras) pues no sé por qué. El caso es que me he dado más cuenta, si cabe, de algo que ya sabía y que me disgusta; y es que pocas veces termino lo que empiezo. Esta cualidad ya me la conocía yo, que llevo 27 añitos conmigo misma, pero he decidido hacer una lista de propósitos para la vida; para mi vida. Nada de año nuevo, no, propósitos que deberé cumplir durante el resto de mi vida.

El primero ya lo plasmé aquí a principios de año: Voy a ser positiva. Y creo que lo estoy llevando bastante bien; así que ¡bravo por mí!.
El segundo también lo comenté: Aplicarme aquello de “hay que trabajar para vivir, y no vivir para trabajar”. Una semana antes del fatídico clack en mi cadera ya lo había puesto en marcha; pero he de reconocer que la primera semana de mi baja lo pasé bastante mal pensando en la oficina. Ahora creo que es algo que he superado también.
Y no es que no me de miedo pensar qué me encontraré cuando vuelva (una compañera vino a verme ayer y no me lo pintó muy bien), sino que una vez vuelva, cogeré las cosas por dónde estén, y, una detrás de otra. Además, ya he pensado algo que voy a comentar con el director en el momento vuelva a pisar la oficina, pero como de momento sólo está en mi mente, ya lo comentaré cuando ocurra de verdad.
El tercer propósito va ligado al segundo, pues si lo cumplo tendré tiempo para mí, y si tengo tiempo para mí, podré terminar las cosas que empiece. Ayer le enseñé a mi compi unos trabajillos a punto de cruz que empecé el año pasado – ¡o eso pensaba yo! que al mirar la fecha rondaba el 2006 – y que le pedí a Miq trajera a mi vera cuando me dijeron que debería pasar un tiempo en cama. En todo este tiempo no los había tocado; pero enseñárselos ayer a esta chica me hizo darme cuenta, again, que no termino lo que empiezo, así que ya me lo estoy aplicando, y me he puesto manos a la obra.

Y el último, pero no menos importante, y en el que ya pensé cuando empezó mi reposo absoluto, voy a volver a hacer deporte (de forma light, por supuesto). El belly-dancing no me lo recomiendan, al menos al principio; así que volveré bien a la piscina, o al rodillo (bici), o a salir a trotar, bien a hacer las tres cosas. Sin machacarme, pero sin dejar que la vida sedentaria vuelva a apoderarse de mí.

Y estos son, de momento, mis cuatro propósitos para la vida, que pienso llevar a cabo desde ya -los tres primeros- y desde que pueda moverme con total libertad, el último.

Salud,
Nür

10/6/09

Tanto que pensar

“A los verdaderos amigos se les conoce en la cárcel o en el hospital”. Así reza una de tantas típicas frases sobre la amistad. Yo no estoy en el hospital, es cierto; pero estoy en cama. Esta es mi tercera semana en cama y puedo decir, una vez más, que ya me he percatado de quienes son los que realmente están ahí a las buenas y a las malas.

De muchos de mis amigos no tenía ninguna duda, otros me han sorprendido gratamente, y algunos, más de los que me gustaría, me han decepcionado.

No es que quiera que la gente esté encima mío constantemente, ni muchísimo menos, pero son tres semanas… ¿ni una llamadita? ¿No ha habido tiempo para una mísera llamada de “hey, cómo vas?”?

Pero no se me vayan a creer que sólo pienso en negativo, ¿eh? Que empecé el año cargada de positivismo (aunque me lo hayan esparcido por el suelo y pisoteado un par de veces) y así sigo.

De Suly no hay noticias, y como no entro a ningún foro de adopción no sé cómo va la cosa (¡tampoco creo que en los foros puedas enterarte de algo en serio!). Leí en la web de nuestra Ecai aquello del cambio de ley de adoptabilidad; pero también que las cosas siguen su curso, así que, a esperar un poquillo más.

Por otro lado tanto tiempo en cama me está dando para mucho en internet… tanto que he descubierto miles de páginas que desconocía, y me he adentrado de lleno en el mundo del patchwork para poder hacer una colcha más o menos decente a nuestro churumbel. De momento, claro, sólo me he atiborrado de diseños, formas, combinaciones y miles de ideas, pero en el momento me pueda levantar, voy a empezar con la cosa en serio.

Lo que sí que llevo ya casi al día son los deseos que tenía pendientes de enviar; mi cama parece una papelería con tanta cartulina, pero está valiendo la pena porque pronto quedaré “limpia de deudas” deseísticas. Espero, por otro lado, volver a “endeudarme” pronto, porque a este ritmo no llego a los 100 ni de aquí a que el Suly se me emancipe.

Salud,
Nür

PD: Gracias a todos por vuestros ánimos y por preocuparos... la verdad es voy bastante mejor, ¡quizá ésta sea la última semana!

3/6/09

Hasta las mismísimas caderas

Me gustaría lanzar una pregunta al aire a ver si alguien, quizá conocedor de los entresijos del cuerpo humano, pudiera darme una respuesta válida. Bien, allá va: ¿Cuándo se va a alejar de mí este dolor?

Es algo que me cuestiono últimamente con continuidad. Porque entiendo que me doliera mucho los primeros días y que fuera normal. Porque entiendo que me doliera mucho algún que otro día, después de haber forzado la máquina algo más de lo necesario. Porque entiendo que sea una lesión que cuesta de curar, que lleva su tiempo, que requiere paciencia. Pero lo que no entiendo, lo que por más vueltas que le doy no consigo entender, es por qué sin venir a cuento de nada; y habiendo guardado el mayor de los reposos, un día como hoy ayer duele como si del primer día se tratase. ¿Por qué?

Esto empieza a superarme. Lo siento.

Salud,
Nür