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18/12/10

Cuando el príncipe (o la princesa) se convierte en rana

Me gustan las historias de amor. Todas. Me embelesan los cuentos de príncipes y bellas princesas de a pie en la vida real, y me fascinan los romances que surgen de lo oscuro. Me encanta que mis conocidos me cuenten cómo nació lo suyo, cómo fue, cómo empezó, y me puedo pasar horas recordando la serie de acontecimientos que me llevaron a encontrar a mi otra mitad.

Hace ya muchos años, tantos que podría haberlo olvidado, tuve una relación tormentosa que, diremos afortunadamente, sólo duró dos años. Cuando aquello terminó, y tras casualidades o causalidades varias, Miq llegó a mi vida. La noche que tenemos como principio formal de lo nuestro, antes de salir, hablaba con mi padre: “Voy a arreglarme un poco, que esta noche he quedado a cenar con el que puede que sea mi príncipe azul”; le dije. “Pues cuidado al besarlo, cariño, no sea que se convierta en rana”, me advirtió. No fue el caso; y aunque nuestra relación tenga momentos de todos –como todas, imagino – ; puedo asegurar que sigue siendo el príncipe del que me enamoré.

Pero no todos tienen esta dicha. Conozco casos en los que la bella princesa, o el apuesto príncipe, deja de serlo. Y no hablo de relaciones malas, de malos tratos o similar. Hablo de relaciones buenas, relaciones con futuro; hablo de relaciones estables y felices.
Sé de una relación que empezó de forma poco común; tomando decisiones extremas que deberían ser llevadas a cuestas el resto de la vida. Pero valía la pena. Y como en todos los comienzos, todo es perfecto, tan dulce, tan bonito.
Lo malo de fingir ser lo que no se es al principio de una relación, es que no se puede llevar oculta la verdadera personalidad toda la vida. Y al final, se quiera o no se quiera, el genio y la forma de ser, se deja ver. Así, él va de cena de empresa, y no puede evitar mirar el móvil cada 10 minutos, porque sabe que tarde o temprano ella llamará; y efectivamente, llama. Llama cuando todavía no han sacado el postre, avisando que en media hora llegará a casa. Y él, dejándolo todo, pone pies en polvorosa para llegar a tiempo. Da igual que lo esté pasando bien o que no haya terminado de cenar. Eso no importa; la princesa, su princesa, le ha dado el toque de queda. Y el príncipe, que la quiere, no se da cuenta que ha perdido parte de su identidad; que no hace lo que le gustaría; que su princesa dejó de ser princesa hace tiempo, y él, quién le ha visto y quién le ve, se ha convertido en alguien que no es.

Creo que la base fundamental de la pareja es la confianza. Y si hay confianza hay libertad. Y si bien es verdad que está muy bien hacer cosas juntos, salir juntos, pasear juntos, comprar juntos, y quererse mucho juntos, cada cual debe tener su espacio, sus amigos externos, sus aficiones o hobbies, su vida, al fin y al cabo; porque aunque en pareja, uno no debe dejar de existir como individuo. Nadie, absolutamente nadie, merece que dejemos de ser quienes somos, aunque pensemos que le debemos la vida porque fue quién nos despertó, con su beso, del profundo sueño en que caímos tras morder la manzana envenenada.

Salud,
Nür

10/11/10

Co-workers

Los compañeros de trabajo vienen, normalmente, impuestos por la empresa. A menos, claro, que la empresa sea tuya y seas tú quién los elija.

En mi oficina somos 11 personas trabajando, 11 personas compartiendo 7 horas al día, 5 días a la semana – que es un montón – y es genial porque hay muy buen ambiente (sobre todo después de los últimos cambios hace ahora ya medio año). Está claro que hay de todo, e igual que a mí unos me caen mejor que otros, yo caeré peor a unos u a otros, pero, lo que importa es que, en general, hacemos un buen equipo y nos llevamos bien. Podría decirse, incluso, que desde hace seis meses, voy con alegría a trabajar. Pero todo tiene un final, y parece que en nuestra oficina, el final ha llegado de la mano de noviembre.

A finales de mes se producirán cambios que me duelen. Yo seguiré aquí, pero algunos de mis compañeros se irán, y no puedo evitar sentirme mal. Las fases del duelo son cinco: Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación, y parece que me he quedado atascada en la IRA. No puedo evitarlo. Intento que no me afecte, intento pensar que es lo mejor para ellos (porque realmente lo es) y que no debo ser egoísta (¿¿¿Por qué si no por mi egoísmo esto me duele tanto???); me levanto por la mañana pensando que ya está bien, que no se merecen mi mala gaita, y aunque lo llevo más o menos bien durante unas horas, al final me sale el bicho este que llevo dentro y proyecto mi ira y mi malestar sobre quien se me acerque.

Yo no sé hablar. No pienso bien lo que digo y se me amontonan las palabras. Se me da mucho mejor escribir, y aunque sé que no leerán esto, quiero dejar aquí plasmado cómo me siento porque quizá no entienden mi forma de actuar. Y lo que quiero es que sepan que si me duele es porque me importan; que si me duele es porque los quiero; que si me duele es porque no soy capaz de imaginar mi día a día en la oficina sin ellos.

Supongo que acabaré aceptándolo, que después el cambio no resultará tan traumático; pero de momento me siento tan mal, tan mal, que deseo que se pare el tiempo y el día 22 no llegue nunca.

Salud,
Nür

6/10/10

No soy la niña buena que todos creen.

No soy una niña bonita (eso nunca); ni la niña buena que todos creen que soy. No soy la tonta del patio. No soy alguien de quien te puedas aprovechar fácilmente. Y si así ha sido alguna vez, o a alguien se le ha podido ocurrir pensarlo, hoy ha llegado el fin de la era. La era de Nür la gilipollas acaba de terminar. Estoy hasta los cojones; hasta los huevos de los cuatro aprovechados de siempre. De la gente que cree que puede hacer contigo lo que le venga en gana. De los que van bien de cara y te apuñalan por la espalda. De los que creen que haciéndote sentir imbécil con una sonrisa de oreja a oreja hacen menos daño.

Y hasta aquí llego. Se acabó. ¡Y tanto que se acabó!. Adiós a la sonrisa (alguien se ha atrevido a decir alguna vez que es bonita) en la cara por todo y para todos. Si estoy cabreada estoy cabreada, y tuerzo el morro y me callo y que den por saco al mundo, que bastante tengo ya.

Definitivamente, hubiese sido mejor no levantarme hoy.

Salud,
Nür

1/10/10

Dentro de…

Dentro de 22 días hará un año desde que sonó el teléfono y me dijeron que había un bebé esperándonos en Etiopía.

Dentro de 23 hará un año que vimos su cara en una foto.

Dentro de 26 hará un año desde que fuimos oficialmente sus padres.

Dentro de 27 hará 29 años que nací.

Dentro de 33 hará un año que cogimos un avión rumbo al churumbel.

Dentro de 34, un año desde que lo cogimos en brazos por primera vez.

Dentro de 35, un año desde que está con nosotros para siempre...

Gran mes, Octubre, ¿no?

Salud,
Nür.

(c) Nür http://nurcava.blogspot.com

21/9/10

Madrazas vs Me

No sé si soy buena madre. En serio, no lo sé. No me siento “madraza” y no me veo como tal. Escucho a amigas desvivirse por sus hijos. Hablar de ellos como si todo fuera perfecto y de color de rosa. Muriéndose por encontrar minutos para estar con ellos, y yo… no soy así.
Amo a Xavi Beruk. Lo quiero con locura. Es mi hijo, mi bebé, mi cosa bonita y sé que a día de hoy no podría vivir sin él; pero de ahí a sentir una total dependencia hacia o para con él hay un paso. Quiero decir que no me duele dejarlo unas horas de más con alguien y tener tiempo para mí. ¿Soy egoísta? Puede ser. Pero no me duele e incluso agradezco que se ofrezcan a llevárselo una tarde. Puedo estar sin él un tiempo y no quiere decir que lo quiera poco. Por eso no sé si lo estoy haciendo bien. Si quizá no estaba preparada para ser madre. Si es algo que me supera o es que todavía no se me ha despertado el instinto.

No me cuesta ni me sabe mal decir las cosas malas, las rachitas “hostiables” que tiene Xavi, y parece ser que eso no se debe decir. Que a una le tiene que parecer que su hijo es el mejor de los mejores y que todo lo hace estupendamente bien. Pues lo siento, pero si mi hijo tiene una época hostiable lo digo porque es así y así lo siento. ¿Soy menos madre? ¿soy mala madre? Eso es lo que no paro de preguntarme; quizá si estuviera preparada para ser madre me saldría solo eso de verlo todo bien y las cosas malas se perderían en algún lugar de la (des)memoria y no saldrían a la luz.

No sé. Hay días que me pregunto si a Xavi Beruk le llega el amor que le tengo. Si, a pesar de mi forma de ser, entiende que es un pilar indispensable en mi vida…

Salud,
Nür.

12/9/10

Billete a Londres.

Y llegó el 11 de septiembre. Cuando me lo dijiste no lo creí; pensé que era de esas cosas que no llegan a ocurrir en realidad. Cosas de las que se habla, que se planean, que se pretenden, pero que quedan en el aire y no suceden. Pero ha llegado el día y te has ido. Ya estarás allí, en tu nueva ciudad, tu nuevo hogar, tu nueva vida.
Un viaje a Londres sin billete de vuelta. Me dices que no sabes cuánto te durará y yo estoy convencida de que va a ser para siempre. Sé que vas a encontrarte. Vas descubrir que hay mundo de sobra preparado para ti, que vas a reafirmarte en el convencimiento de que esto que dejas aquí no es lo tuyo. Y me alegro por ti y estoy orgullosa del valor que has tenido para lanzarte, pero no puedo evitar sentirme un poco vacía.

Ayer me decías que no voy a notar casi la diferencia (¡viva facebook!) pero se notará. He estado a punto de tirar el tarrito que te hacía las veces de cenicero en la terraza de mi casa, pero no me he atrevido. Pienso que si lo tiro daré por hecho que no vas a volver, y aunque una gran parte de mí quiere que te vaya todo bien y no sientas la necesidad de volver; el resto trata de convencerse de que algún día volverás a estar conmigo en la terraza hablando de todo y la vida, sintiéndome ignorante por no saber de las películas o la música de la que me hablas y admirándote tanto como te admiro cuando te escucho emocionada con un nuevo descubrimiento.

Y quizá no haga falta tanta palabrería para describir lo que siento ahora mismo. Tal vez bastaba con un

Joder, ya te echo de menos.

You know I love you.

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Nür.

16/8/10

Papelera de reciclaje

Hace un tiempo, bastante tiempo, en realidad, haciendo limpieza del escritorio de mi portátil tiré, sin querer, la papelera de reciclaje a la papelera de reciclaje. Esto, que así a bote pronto, puede parecer un cosa absurda, no lo es tanto, pues por entonces, y para más inri, tenía la misma configurada para que eliminara todo directamente, sin necesidad de tener que entrar a darle a “vaciar” de vez en cuando, lo que pudo haber provocado un bucle infinito que vete tú a saber dónde podía haber llegado.

Afortunadamente no hubo tal bucle, pero la papelera de reciclaje quedó eliminada de la faz de mi ordenador, y no hubo manera de encontrarla. Pregunté a Miq, que no daba crédito, y no supo encontrarla. Pregunté a mis conocidos frikis-microsoftianos (con todo mi cariño: You know I love you!), y, tras obtener como respuesta caras ojipláticas, y cejas levantadas dando a entender un claro “¿pero qué me estás contando?”, resultó que nadie supo decirme cómo dar con ella.

Total, que buscando en las tripas de mi sistema operativo di con la papelera, pero con su interior (vacío por eso de la configuración que tenía) en realidad, y lo más que pude hacer, fue crear un acceso directo a la misma en el escritorio.

Este es un tema del que ya me había olvidado, pero no he podido evitar recordarlo al encontrarme esta tarde, y tras dejar que ayer Xavi Beruk jugara a su antojo con mi ordenador, lo siguiente:

escritorio papelera

Y sí, es que a Xavi el nombre “papelera de reciclaje” no le venía bien, y considera que y                c mjnhmjnnm´m vnbjbn jj n es verdaderamente más apropiado. Mucho más musical y contundente, dónde va a parar. Yo, por supuesto, y tratándose como se trata, de una obra de las manitas de mi churumbel, no lo cambio ni así me maten, y como lo que sí cambié fue la configuración, no me cuesta nada, de vez en cuando, entrar y vaciar la y                c mjnhmjnnm´m vnbjbn jj n para deshacerme, definitivamente,  de los documentos que en ella se encuentren.

Salud,
Nür

Actualización: A raíz de esta entrada, y esperando a que Miq me cediera la mierda-conexión que tenemos actualmente (y por la que no podemos estar los dos a la vez conectados) para publicar esta entrada, me he puesto a dotorear en la ayuda de windows, y toqueteando botones ¡¡he encontrado la papelera!! Pero ahora, teniendo el acceso directo al que Xavi ha puesto nombre, ¡ya no la quiero! Ale.

10/8/10

Va de dientes

El jueves fui al dentista, por fin, después de anular la cita de junio por cuestiones laborales y de saltarme porque sí la de julio, y total, para decirme lo que me dijo, mejor no haber ido.

Soñaba con que en octubre me desharía, finalmente, de los brackets, y resulta que no, que no va a ser en octubre; ¿noviembre, quizás?, pues tampoco; ni diciembre, ni enero… dice que tal y como va la cosa, al menos 7 meses seguros me quedan. ¿¿7 meses?? ¿Todavía? ¿Pero qué clase de broma es esta?. En enero hará 3 años que llevo los hierros en la boca, y estoy hasta las narices. No es que me molesten en exceso, pues como siempre digo, quitando que me hacen yagas, me duelen los dientes, y tengo que ir siempre pendiente de no tener nada enganchado entre los brackets, son parte de mí :) (¿se percibe el tono irónico?) pero es que es mucho tiempo, y ya tengo los dientes amarillos, ¡yo!, que sufro una extraña obsesión con la higiene dental,  ¡yo!, que no puedo salir de casa sin cepillarme los dientes (aunque me los haya cepillado un rato antes al terminar de comer), ¡yo!, sí, ¡yo! tengo los dientes amarillos y con sarro por culpa de la mierda ortodoncia.

En mi penúltima visita a la ortodoncista le comenté el tema - ¿cómo era posible que tuviera sarro? - y me dijo que no me preocupara, que era normal dada la ferretería que llevo pegada a los dientes, y que, si me era sincera, soy, probablemente, su paciente con mejor higiene dental. Confesó que alucinaba que tuviera los dientes como los tengo, llevando ortodoncia. Por ese lado me quedé contenta, la verdad, pero la realidad es que es un tema, el del sarro, que me frustra bastante.  Ella me dijo que no me obsesionara en exceso, que cuando me quite los hierros me hará una limpieza a fondo, y posiblemente un tratamiento de blanqueo que me va a dejar divina de la muerte. Ya veremos en qué queda, porque también en dos años iba a estar apañada, y ya vamos camino al tercer cumpleaños. (Y se dice pronto)

Pues en eso estoy, que estoy cabreada con la genética, por haberme dado estos dientes tan desorganizados, ¡leche!

Salud,
Nür

Por cierto, que hablando de dientes… ¡pedazo palas le están saliendo al fiera de Xavi! Me tienen atemorizada… ya veremos en qué quedan cuando aparezcan el resto de dientes, que sí, que saldrán, cuando les venga bien, imagino.

29/7/10

36 minutos, 56 segundos.

Hace un mes o casi un mes que empecé a correr. Prometí hacerlo. Prometí, después del clack en la cadera, que volvería a moverme, y, a pesar de que la cadera sigue molestándome, lo estoy haciendo.
No sé qué me ha llevado a empezar de nuevo. Antes no podía salir a trotar si no era acompañada, y ahora prefiero hacerlo sola. De hecho ahora busco el momento adecuado, el momento en que puedo disponer de mí misma para hacerlo. Y estoy disfrutando de lo lindo.
No aguanto mucho, todavía. Pero todo se andará. De los escasos 14 minutos que conseguí correr – si se puede llamar correr al ritmo que me gasto – el primer día, y que terminaron con mi persona totalmente agotada y sin aire sentada en el portal de casa, a los casi 37 (36’ 56”) que hice ayer hay un paso.  Un paso importante. Sobre todo si se tiene en cuenta que ayer llegué como una rosa a casa. Llegué y podía haber seguido, pero se me hizo de noche y no era plan.
Estoy más que orgullosa de mí misma. Estoy contentísima y sobre todo me encuentro con ganas de seguir. Hasta el infinito y más allá. Ayer me pegué un buen tute. No fui a medirlo con el coche después, pero diciéndole a Miq hasta dónde llegué (y volví) me dijo estar cerca de los 6km en total. Y eso me hace feliz. Pensar en lo que estoy consiguiendo por mí misma, me hace realmente feliz, happy, happy.
Mientras corría de vuelta a casa, ya casi llegando, iba “escribiendo” un post mental; debió ser para intentar no pensar demasiado en lo que estaba aconteciendo, y es que una, aunque no lo parezca, es un poco cagueta de más.
El post decía así:
- Zapatillas de correr (año 2004 – sirva este dato para hacerse una idea de cuánto las he gastado desde entonces): 115 €
- Atuendo kalenji (mallas + camiseta + calcetines): 25,99 €
- Sujetador evita-desprendimiento-de-ubres (del mismo año que las zapatillas, pues parece ser que dije que me lo iba a tomar en serio): 60€
- Reloj – cronómetro TIMEX comprado en súper oferta en la feria del corredor del Ironman de Roth 2007: 45€
-Goma del pelo y media docena de ganchos para las greñas: 1,20€

- Que se te haga de noche corriendo y no lleves las gafas ni lentillas ni similar para ver algo más allá de la punta de tus pies: No tiene precio.
- Que se te haga de noche corriendo, y temas por tu vida porque escuchas, clarísimamente, tras de ti, los ruidos que hace un perro-lobo sediento de sangre grupo O-, ¡que resulta ser el tuyo! entre los matorrales, y después de pegarte el sprint del año resulte ser un bicho peludo que se cruza en tu camino: No tiene precio.
- Que el bicho peludo no sea más que un perro patada que se agarre a tu pierna e intente cepillársela mientras tú corres como puedes haciendo aspavientos para lanzar al perro lo más lejos posible, definitivamente, NO TIENE PRECIO.
En fin, son las cosas de la vida, son las cosas del correr :)
Salud,
Nür

18/7/10

Intensas vacaciones

El día 9, viernes, día M de Mudanza, fue uno de los días más largos que recuerde haber vivido. Empezó la noche del jueves al viernes, que no conseguí dormir más que unas horas, y se alargó hasta bien entrada la madrugada del sábado.
La mudanza, entendida como el traslado de muebles de un hogar al otro fue cosa rápida, la verdad. Mis más sinceras gracias al equipo de Mudanzas Toledo por su profesionalidad y su buen hacer. Llegaron a las 8:30 a casa, y desmantelaron mi preciado pisito en poco más de una hora y media. ¡Increíble! Iba como loca, mirando a unos y a otros, e intentando poner un poco de orden en el caos generalizado que se creó en un minuto. Muebles desmontados, cuadros embalados, estanterías descolgadas. Era un ir y venir continuo de personas humanas cargando mis cajas, mis muebles, mi vida. Después de almorzar (20 minutos escasos) se presentaron en la nueva choza, ¡y otra vez más de lo mismo! A las 13:20 habían terminado. A las 13:20 todas mis cosas estaban en el nuevo hogar pendientes de ser recolocadas.
Todas mis cosas, pero no mis felinos.
Noya y Tito seguían en el piso, y no fuimos a por ellos hasta unas horas después, cuando hubimos conseguido que nuestro nuevo hogar pareciera eso, un hogar. Sabíamos que iba a ser un golpe duro para ellos, así que pretendimos que encontraran la choza lo más habitable posible.
Meter a Tito en el trasportín fue toda una odisea, pero lo conseguimos. Con Noya ni lo intentamos, pues sabemos que es misión imposible, así que lo llevé en brazos. Y llegaron a su nueva casa. Y se asustaron. Y no sabían dónde estaban. Y se metieron en el garaje, debajo del coche, y tardaron más de tres horas en salir. Después olisquearon toda la casa, la dotorearon toda, vieron que la cosa iba en serio, y se medio relajaron, aunque hasta unos días después no las tuvieron todas consigo. Ahora son los gatos gordos más felices del mundo, entran y salen a su antojo y se meten en el jardín de los vecinos por joder, porque es exactamente igual que el nuestro, pero se ve que les luce más (estamos mirando la manera de solventar este pequeño inconveniente, de verdad).
Por lo demás, esto ya va pareciendo una casa en condiciones. Sólo quedan 4 cajas por colocar, así que se puede decir que he vencido a la temida mudanza. Y si todavía quedan esas cuatro cajas no es porque no haya tenido tiempo, sino porque no me ha dado la gana dedicarme a ellas. El miércoles dije que ya estaba bien, cogimos los bártulos y nos fuimos a la playa. Y hasta hoy. Han sido los cinco días más intensos de los últimos meses. Tres días en la playa, dos con amigos de comidas, cenas y quedadas. Un no parar que me tiene muerta pero que me ha hecho desconectar y relajarme de verdad.

Y mañana el último día de estas pequeñas vacaciones. Lunes de recuperación. Lunes de adaptación a la guardería, a los horarios y a la vida en general desde esta nueva ubicación. ¡Espero que se de bien!
Salud,
Nür

9/7/10

Zzzz Zzzz Zzzz

Llevo desde las 23:55 en la cama y no puedo dormirme. No sé si es el calor – aunque aparentemente no tengo demasiado – los nervios (¿?), o no escuchar la respiración de Xavi Beruk a través del escucha (está durmiendo en casa de mis suegros). Puede que no sea ninguno de éstos el motivo, pero a lo tonto a lo tonto, nos plantamos en las 2 y yo sigo aquí, ojiplática perdida.

Ha habido un instante en el que creía que caía, estaba ya pensando en lo bien que me iba a venir dormirme cuando de pronto me he acordado que hoy tenía dentista. ¡Joder! Ya van dos veces en 3 meses que se me olvida la cita. Soy la leche. Además, y lo peor, es que la dichosa ortodoncia lleva un par de semanas dándome el coñazo, así que hubiera estado de lujo ir hoy a ver qué pasa, pero así estoy yo, en este plan: con la cabeza en mil sitios y en ninguno, y me pelo las citas porque yo lo valgo.

Mañana tengo que ser capaz de acordarme de mi cita con la esteticién a última hora de la tarde, y de pasarme, durante la mañana, por el ambulatorio a por el volante para reumatología (¿se dice así?). Y sí, es que la cadera, mi adorable cadera, vuelve a las andadas. Más light, eso sí, pero vuelve a hacerse de notar, y, francamente, estoy un poco harta. La médico envió mis datos a Trauma para que me vieran, pero hoy me han llamado para informarme que me han rechazado (¿?¿), así que ahora tengo que ir a Reuma (lo digo así porque es lo que me han dicho, creo, pero los términos médicos me quedan tan grandes como a Xavi una camiseta de Miq); y de todas formas ya me han avisado que si tengo algo saldrá únicamente en una resonancia, y éstas sólo las manda el trauma, que me ha rechazado… total, que lo único que sé es que a mí me duele la cadera y nadie sabe por qué, yavestú.

Veremos a ver en qué queda todo y si mañana me acuesto sabiendo que no he dejado nada pendiente.
Salud,
Nür

8/7/10

¿En qué se ha convertido mi piso?

46 cajas (dos de ellas MUY grandes), 11 macutos con ropa, 17 viajes a la casa con el coche hasta los topes (el último esta noche, después de cenar), 1 rollo de precinto (tomado prestado del trabajo), 5 moratones en las piernas, diversos cortes en las manos y brazos, 1,6kg menos de Nür, ¡y ya tengo el piso preparado para ser trasladado!

Todavía falta sacar la ropa "colgada" en los armarios, que mañana me traen las cajas con barra para que viaje en primera, y los cajones de las cómodas, que me dijeron que no hacía falta que los vaciara.

Esto es la muerte. Si algún día he de ir a otra casa, no me mudo, ¡empiezo de cero!

Salud,
Nür

7/7/10

Una caja, dos cajas, tres cajas

Estoy muerta. Esto es agobiante. Y mira que yo sabía que la mudanza traería lío, pero ¿tanto?. Me agobiaba antes de empezar y alguien me dijo que en vez de verlo como un mundo que se me echaba encima, lo viera como un cambio de aires que debía tomarme y plantearme con ilusión. No estaba mal visto, la verdad, ilusión me hace muchísima y las ganas de vivir en la casa nueva ya son irresistibles, pero, PERO, ¡¡estoy tan cansada!!.


Miq, para no variar, está fuera esta semana, y yo de vacaciones, si es que se puede llamar así. La mudanza TOTAL la tenemos programada para el viernes, día en que Miq llegará – aunque pasado el medio día. Así que estos días los estoy dedicando a meter mi pisín de 90m2 en cajas, ¡¡Y cuántas cajas!! Francamente, pensaba que no tenía nada, pero me doy cuenta de lo equivocada que estaba. Tanto es así que hoy me ha tocado llamar a la empresa de mudanzas para decirles “eh, que yo tenía cajas, pero he acabado con ellas y mi piso sigue lleno”. Así que mañana de buena mañana tengo que pasar por su nave a recoger 20 más que me facilitan ellos.

A todo esto, claro, hay que sumar que una ya no es una, sino dos, porque colgado de mi brazo siempre está el churumbel, y no es cosa fácil organizarse con él cerca. Afortunadísimamente tengo la guarde, que me lo tiene de 9 a 13, y a mis suegros, que si les pego un grito de socorro, me sacan de donde haga falta. Ayer, mi primer día de vacaciones quise disfrutar del peque toda la tarde (desde las 13 que lo recogí) pero viendo lo que me cundió el tema, hoy y para el resto de semana, ya he pedido a mis suegros que lo recojan ellos como cuando estoy trabajando, porque así tengo libre hasta casi las 18h y ya es otro cantar.

En fin, voy a ver si me acuesto y renuevo energías para mañana, que según mis planes el jueves a medio día lo tengo que tener ya todo empaquetado, y aún me quedan muchas horas de faena. ¡Uch!

Salud,

Nür

6/7/10

Here we are (again)

Dije que volvería, y lo hago. Vuelvo. Vuelvo a este blog con las mismas ganas que lo empecé: con ganas de dejar plasmadas (algunas de) las cosas que acontecen en mi vida o en mi mente. Pero no voy a consentir que esto vuelva a superarme. No voy a permitirme el lujo de volver a vivir enganchada a esto y al mundillo que lo rodea. Lo siento, pero no. Retomo este blog con la idea del principio: Escribo por y para mí. Que me lea quien quiera, pues para eso comparto este rincón con el resto del mundo internaútico, pero no voy a estar pendiente de si me leen dos o tres, o si lo hacen trescientos. No. Eso se acabó. No busco la fama, y no voy a estar pendiente del alcance que llegue a tener, le pese a quien le pese.

Sois muchos los que me habéis enviado mensajes durante este tiempo diciendo que echabais de menos mis letras, y habéis conseguido que me crea que valen la pena. Así que, vosotros os lo habéis buscado: I'm back. (a la próxima os lo pensáis mejor :)

Salud,
Nür

PD: Gracias (sí, a ti) por el último empujón; ese que me hacía falta.

2/5/10

2 de Mayo 2010

Hace un año, aquí, en mi ahora casi abandonado blog, escribía esto: "A todas las mujeres que tenéis a vuestros hijos en casa, o lejos; a las que, como yo, los tenéis en la mente a cada hora aún sin saber quienes son; a las que esperais abrazadas a una foto que llegue la fecha del juicio; a las que lo lleváis en la panza; a todas las madres que me leen, incluída la mía, que no se deja ver, pero sé que pasa por aquí... FELIZ DÍA DE LA MADRE"

Hoy mi situación es distinta, pero no la de muchas otras mujeres... Feliz día para todas, en especial a las que sufris la interminable espera... todo llega. Prometido.

Nür