Como no estoy muy inspirada y acabo de caer en la cuenta que llevo demasiado tiempo sin actualizar, he decidido fotografiar algunas más de las cosas que, impacientes, esperan a su dueño o dueña en casa; vamos, que esperan la llegada de Suly para que las disfrute, muerda, destroce y haga lo que sea menester, que para eso son suyas, y de nadie más.
La entidad en la que trabajo regalaba, hace un tiempo y por abrir una cuenta a un recién nacido, una capa de baño (naranja). Como terminó la campaña y quedaron en la oficina unas cuantas capas sin dueño, no tardé nada en agenciarme una para el churumbel. La verde la compró Miq en un ataque de “necesito a mi peque en casa ya”, igual que el kit de Nenuco con un colonia, gel y un libro para la bañera ¡Qué ganas de abrirlo!.
En casa de mis papis, y creo que fue obra de Papa Noel, apareció este “pongotodo”, que aunque según el texto y el dibujo del mismo, es para la ropa sucia, nosotros utilizaremos para guardar juguetes. Por supuesto, con gatos. La foto está algo borrosa, pero es la única que le hice en la que pillé a Noya curioseando.
La tata M.Hermi, en su afán por comprar cositas al sobrino que está por venir, nos deleitó con un juego de tarjetones en blanco y negro y en colores para estimular la vista del pequeño Suly y una chichonera para la cuna de la misma colección. ¡Una verdadera cucada!. La marioneta leónida es un regalito de mi madre, que según dice vio y no pudo resistirse a comprar; y al fondo la bandeja Table Top de Stokke para aprender comiendo.
¡Y más cositas! Un par de pechitos la mar de originales, uno por haberlo bordado yo misma ayer; y el otro por ser un regalito de Miq para Suly. El gorrito lo compramos en NYC después del berrinche de principios de año. Y las perchitas y los cubiertos (con portacubiertos) son de las cositas que compramos de vez en cuando para mantener viva la chispa de este desesperante camino.
Y para no aburriros más, por último os enseño algunas de las sábanas que ya tenemos para la cama. Las de la izquierda son un regalo de los reyes en casa de nuestros amigos Soni y Ximo (y Marina); y el resto las hemos comprado en rebajas (¡que están baratísimas, oyes! ¡Y son fundas nórdicas!). Las grises de gatitos el año pasado, y las verdes de ranas hace un par de semanas. ¿Se nota que me encantan las sábanas? Debería hacer un post al respecto porque lo mío es pura afición y tengo tantos, y tantos juegos, que en una temporada no los pongo todos.
Ale, y por hoy ya está bien. Otro día más y algún otro día, también, el inventario de libros, que prometí hace un tiempo – no se me olvida.
Salud,
Nür


